Una boda mágica en medio de la naturaleza

El Mas El Soler de Terrades es un lugar único donde celebrar tu boda. Una masía catalana, rodeada de naturaleza, con unas vistas preciosas y unas instalaciones del siglo XVI reformadas para hacer de tu boda un día inolvidable.

Además, la masía tiene capacidad para alojar hasta veinte personas en unos alojamientos rústicos en la planta baja, así como en habitaciones suite en el primer piso.

Espacios únicos en el exterior

La era, los porches, el jardín circundante o el prado del olivo. Varias alternativas para elegir dónde realizar la ceremonia, la recepción, el banquete, la zona de baile, etc.

10 dormitorios

Disponemos de capacidad para 20 personas para ofrecer la máxima comodidad así como alojamientos independientes para el resto de la familia.

Historia y encanto rústico

La masía data de antes del siglo XVI y ofrece un entorno cargado de historia. Este ambiente auténtico proporciona un escenario memorable para tu boda.

Barbacoa

La barbacoa rústica, cubierta y con chimenea mata-chispas, amplía las opciones de menú y catering en la celebración.

Piscina

Nuestra piscina situada en un prado rodeado de rosales y montañas es ideal para disfrutar de un chapuzón durante los meses más calurosos.

El Granero

Esta fantástica construcción proporciona una alternativa de refugio o zona de baile, independientemente del clima, según vuestras preferencias.

Celebraciones en la Masia

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722 30 68 67

Consulta disponibilitat

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    Los exteriores

    La masía dispone de varios espacios exteriores y todos ellos con un encanto especial. Por un lado, se encuentra la magnífica era conservada desde hace centenarios, la piscina rodeada de las montañas, los jardines que rodean la construcción principal y un prado idílico con un olivo desde donde se ve Montserrat, la Mola y el Montcau.

    Una era tri centenària

    El Soler de Terrades es como un pueblo donde en medio está la era que haría la función de plaza, punto de encuentro de todos los edificios de la masía: casa principal, palomar, porches, corrales o el pajar. La era tenía la función de ser el espacio para batir el grano y todavía se mantienen las baldosas originarias así como la alfombra losas.